No te interesa

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“Mamá, crecí.” – Birome y tintas. 2011

 

No te interesa, has vivido a la sombra de aquello que no pudiste ser, asomando tus miserias cada tanto. Proyectando tus pánicos, escupiendo tus miedos y gritando tu odio. Vaciando sobre otros el contenido de tu nido seco, ausente de mimos y palabras de aliento.

El cuerpo tieso, la mente cruda y las preguntas lejos. Construiste a tu entender  una persona de bien, honesta. Pero blanda y perezosa. Coleccionista de amuletos que resuelvan sus días, la esperanza y la fe depositadas en la acción de los otros. Quienes serán responsables de tus pérdidas, tus desilusiones e imposibilidades.

Oportunidades que tus fluctuantes deseos no han sabido aprovechar.

Apretando las manos de día, bruxando por la noche. Ladrarás a la pantalla  y seguirás echando harina al hueco. Destruyendo el envase de un proyecto ajeno. Intoxicando el medio que te permitiría ser parte. Convirtiéndote en víctima, ideal papel de aquellos que no. De esos que nunca, que por las dudas mejor no. Y quizás hubiera sido mejor sí.

Serás gris, olvidado en meses y herencia en pocos más. No habrá huella. Tu andar será borrado por el primer viento de la mañana. El eco de tus quejas no despertará al vecino. Tus vivencias serán olvido y tal vez la idea que aún sostenes sea lo único que sobreviva a tu descompuesto cuerpo.  Habitando en similares, gente rota abrazada a una felicidad de diseño. Esperando del actuar ajeno una imagen antagónica que les permita ser por oposición, un hueco donde depositar el ácido.

Millones dormidos, sin parpadear sostendrán tu ritmo. Una variación puede cambiarlo todo. Eyectar el cuerpo, escupir la culpa y apagar la tele.

Entenderse animal,

entrenar a la bestia,

educar los modos,

encontrar los gestos.

Descubrir palabras,

aprender del llanto.

Y abrazarlo todo.